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Una mercancía peligrosa

 

De menos a mas pasaremos a una serie de partidas con principio y fin siendo esta la primera de muchas ellas, una aventura corta para ir adquiriendo un poco de experiencia en nuestros bien aventurados jugadores: Dificultad (Fácil).

 

Cuando la unidad está formada y bien armada saltará a la vista de todos a su pasar que no son meros civiles. En los trayectos cortos de un edificio a otro como armería, posadas y cantinas los ojos están puestos en ellos por sus apariencias. El principio de la historia dará a conocerse en un encuentro «casual» con alguien proveniente de una pequeña aldea a los aledaños de la ciudad mercantil donde se encuentran. Una mujer de aspecto áspero igual de fuerte que el mas valiente de los hombres del grupo por su aspecto. Es una campesina, les recomendará un lugar donde conseguir provisiones para una semana y alquilar un aerodeslizador charter viejo a un muy módico precio con el que pueden explorar mas allá.

Si llegan a confundir su rudeza y actúan con agresividad se darán cuenta que no andaba sola y que otros tres individuos de aspecto parecido al de ellos, bien armados, los siguen desde una distancia prudencial controlando en todo momento sus movimientos. Disponen de motos deslizadoras imperiales modificadas para camuflarlas de haber sido robadas. Irán al acecho en todo momento pero con una actitud pasiva aunque no menos amenazante. Antes de que puedan sospechar que puedan ser potenciales enemigos y de camino a la aldea donde la mujer asegura tener el almacén, de camino, ella les cuenta que hay algo extraoficial al negocio pactado previamente.

Dice ser pariente cercana de una casta noble que gobernaba antes esta remota parte del planeta y que tiempo atrás aldea y mercado estaban conectadas por viviendas y otras granjas. No podía distinguirse mirando desde el horizonte donde empezaba el mercado y donde terminaba. Eran tiempos mejores donde la afluencia de potenciales clientes pasajeros hacía prospero hasta el mas pequeño negocio. A su paso por yermas arenas negras que es lo único que podía observarse hoy entre ambas ubicaciones la mujer les cuenta que todo fue incendiado por imperiales con la sospecha de haber abastecido tropas rebeldes en algún momento. Comprenden que la arena negra no es mas que restos de lo que allí había construido con austeridad campesina.

Puede verse en su mirada mientras les habla de aquel recuerdo que le afecta sentimentalmente, no solo con tristeza sino también con una mirada furiosa como anhelando venganza. Su tío abuelo pertenecía a un cuerpo civil de vigilancia del espacio aéreo en los hangares del mercado y este era pariente directo de la alcaldía que se había transmitido de padres a hijos por votación popular cada diez años. El pueblo confiaba en aquella familia por sus buenas costumbres y sus buenas inversiones dando oportunidades a los mas jóvenes a emprender en sus oficios ayudándolos a fomentar su educación y bienestar. Construyendo pequeñas casas donde poder vivir o montar su primer negocio. Aunque fuera todo en madera y de aquello no quedase ya nada, mientras lo cuenta si puede apreciarse una leve sonrisa en su magullada cara absorta por el recuerdo.

Propone que a aparte de cerrar el negocio ya pactado de víveres si quieren ganarse un extra en créditos standard (ponga el máster un precio a tal recompensa). Deberán viajar a uno de los satélites donde sospecha que un pirata mon calamari ha quedado atrapado con su nave y poseedor de una mercancía que esperan ansiosamente los últimos dos meses. Sabe su localización por una nave de escape que llegó a aterrizar en el mercado hace una semana en la que viajaban los tres individuos que los siguen en motos deslizadoras. Parte de la tripulación de su amigo, miembros de la tripulación pirata que al parecer sufrió un ataque inesperado con varios cañones de iones que inmovilizaron el carguero.

Cuando los jugadores preguntan sobre la mercancía que lleva el carguero su comportamiento es esquivo y su cara vuelve a enfurruñarse con aquella mirada de odio y sed de venganza. Sospecharán que puede tratarse de armas, mas soldados de apoyo a la causa o cualquier otra cosa relacionada con el asunto. Les conduce hasta un pequeño almacén en la aldea, construido bajo roca. Para su sorpresa cuando entran allí no solo hay víveres, también hay otros desarrapados con caras de desolación que afilan armas anteriormente herramientas y poseen algunos rifles robados al imperio ya desgastados y sin apenas energía (con una tirada Fácil de percepción) apreciareis que ni tan solo tienen poder de fuego, todos están en modo aturdir para ahorrar en cada disparo.

 

 

Asegura que si el carguero ha sido interceptado es por los esfuerzos imperiales en no dejar a estas tierras prosperar de nuevo, esto vuelve a ser motivo de su presencia y el que hayan instalado cañones de iones en el satélite era algo que desconocían. Al parecer han renovado arsenal y seguro que se preparan desde allí para arrasar de una vez por todas aldea y mercado. Si no llega el carguero la defensa será imposible y todo el esfuerzo por restablecer un orden pasando tanta penuria habrá sido en vano. Ahora si, entre lágrimas y mirando un mapa que hay en una de las paredes pintado de manera rupestre les pide a los jugadores ayuda por la causa. Los pocos jóvenes que deambulan por allí se les acercan y cuelgan amuletos hechos con huesos y vegetales secos a modo ofrenda en los cuellos y cabezas de los jugadores.

 

Empieza la misión y dispondrán de una pequeña nave muy descompuesta, llena de óxido y sin artillería para llegar hasta el lugar en el que la nave de escape evacuó antes de ser alcanzado el carguero. Parece que esa via es la única segura unos kilómetros al sur de su supuesta situación. Hará falta un piloto y un copiloto para conducir de manera efectiva ya que en el puente de mando desde el asiento del piloto no puede verse nada. La cúpula traslucida sufrió desperfectos, no pudo ser reemplazada y fue sellada con paneles metálicos, tan solo el copiloto tendrá visión de lo que haya por delante. (dificultad moderada a pilotaje para ambos)

Al acercarse al satélite la radio de esta nave capta la señal imperial, y por comunicaciones breves entre destacamento y destacamento sabrán que no han sido vistos o incluso podrán simular ser una patrulla de reconocimiento (con una tirada difícil de timar) que regresa para su relevo después de haber sido atacada y aislada después de tanto tiempo sin haber mandado tropas a dicho patrullaje. Haciendo ver que son rezagados del primer ataque al mercado.

Cuando logren aterrizar deberán utilizar trajes de vacío hasta llegar a una pequeña elevación de terreno que alberga la entrada a una vieja mina de metales pesados ya abandonada. Quedan viejas cajas que deberán registrar para encontrar explosivos (buscar fácil) Desde allí como centro de operaciones y con un sellado de las instalaciones (tirada fácil de tecnología) podrán generar una atmósfera respirable en todos los túneles de la mina. A través de ellos, adentrándose hasta lo mas profundo pueden acceder a las instalaciones provisionales que ha montado el imperio con uno de los destacamentos que posee y protege dos de los cañones de iones que hay desplegados ya en pleno funcionamiento. Deberán pasar al ataque y sabotearlos. (cantidad de soldaos e ingenieros según numero de jugadores aprox. dos a uno).

 

 

Una vez concluido con éxito el ataque se dará la alarma imperial y desde uno de los puestos de artillería observarán donde está el siguiente y como acceder a él. El segundo puesto dispone de hangar con varias naves de transporte imperial y el interceptado carguero aún intacto, inmovilizado y cerrado con la tripulación dentro apresada a modo asedio. No les queda mucha comida y el tiempo para ellos va a contrarreloj. Los jugadores tendrán que idearse la forma para llegar hasta él abriéndose paso entre otro destacamento o robando trajes imperiales e infiltrarse. El carguero está sujeto por enormes cables de acero trenzado que lo sujetan por cuatro puntos. Han de llegar aquí con cuatro explosivos para liberarlo (demolición moderado).

Carguero desatado y cañones de iones inutilizados han de reunirse con el Mon Calamari capitán de la nave, presentarse ante él y presenciar como un motín de su tripulación se revela en su contra por no haber solventado por si mismo la situación proponiendo a uno de los jugadores como nuevo capitán (tirada a sorteo). La escamosa situación no dejará muertos, solo un ex capitán pirata apresado encerrado en el compartimento de carga incluso en contra de ordenes del nuevo capitán asignado. Deberán regresar a la aldea lo antes posible y cobrar su recompensa pero no sin antes con una última sorpresa:

La mujer tras recibirlos con celebraciones junto a lo que queda de su pueblo abrirá el compartimento de carga y saldrá de este a tiros con una pistola bláster el ex capitán, abatiendo a dos de los que mas influyentes fueron en el motín contra él. Exigirá recuperar su mando y su nave. Por gentileza, amistad y lealtad la mujer convencerá a los jugadores que así debe ser parando la exaltación del mon calamari. Repartirá los créditos pactados entre todos a partes iguales, les invitará a volver y disponer de mejores descuentos en la siguiente visita.

 

Gracias a vosotros una nueva esperanza rebelde aflora de nuevo en el mercado lugar de paso de muchos otros aventureros.

¡Hasta la próxima y que la fuerza os acompañe!

 

Espero que no haya sido mucho texto, pocas nueces, turra como ninguna, sobre todo no demasiado complicada, divertida, jugable…etc. Muchas gracias por leerlo y leérselo.

 

Gracias por compartir

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