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Tether: Deall Hall 3ª Sesión

«Tether» es un juego de rol único en su clase, diseñado para dos jugadores que se comunican entre sí mediante la escritura de correspondencia, similar a un diario. La peculiaridad de Tether radica en que los personajes de los jugadores viven en épocas distintas, pero logran comunicarse a través de este diario mágico. A través de esta correspondencia, deben colaborar para resolver los problemas que enfrentan en sus respectivos tiempos.

Esta es la tercera parte de Tether: Deall Hall. Aquí tenéis la siguientes entrada en el diario. Coressponde a Will.

Quinta entrada en el diario

(5) Día 29/02/2000 (6 de diamantes)

Hola Gerald, ¿qué tal va todo? ¿En serio me has conocido? ¡Qué locura! Por suerte no se ha rasgado el continuo espacio-tiempo. Cuando todo esto pase, te buscaré en mi tiempo para poder conocerte en persona y reírnos sobre este mal trago que estamos viviendo en contra de nuestra voluntad.

¿Qué tal está tu hermanita? ¿Sigue teniendo pesadillas? Creo que ella puede ser la clave para encontrar lo que sea que está generando todo esto en el pueblo. Soy consciente de que no quieres poner en riesgo su vida, pero el hecho de que ella pueda ver la entidad que está deambulando por el pueblo nos da ventaja, ya que puede prevenirte de un encuentro no deseado.

Hablando sobre el espeluznante encuentro que tuviste con la neblina la otra noche, me he puesto a reflexionar sobre la implicación del faro, el naufragio, los Getty… no sé, creo que solo son algunas de las piezas de un rompecabezas aún más complejo, en el que entran en juego poderes que ni siquiera podemos llegar a entender…

Los encuentros que hemos tenido los dos con esta especie de neblina que parece emanar del faro de Cabo Caído, me han hecho darme cuenta, junto con la horrible visión que tuve del hundimiento del Smeerenburg, de que el origen de todo tiene que ser el barco. ¡O lo que llevaba en la bodega de carga… quién sabe!

Más bien, creo que lo que llevaba y por extensión el faro de Cabo Caído. Por este motivo, he estado monitoreando el faro estas últimas dos semanas, para ver cuándo emana la neblina.

Lo observo día y noche, y finalmente he llegado a la conclusión de que esta especie de neblina tiene más o menos una periodicidad cíclica:

  • 19:34, aparece rodeando el faro.
  • 19:47, baja desde la cima de Cabo Caído hasta el mar y se desplaza en dirección a los acantilados Drifol, escurriéndose dentro del arcaico y frondoso bosque de Mistyhallow.
  • Sobre las 20:53 llega por mar a Deal Hall.
  • La hora de retirada del pueblo varía según el día, pero nunca lo hace antes de medianoche, ni después del amanecer.

La verdad es que hace helar la sangre, algo está pasando, pero no logro ver qué es. Pero lo más extraño de todo fue que, uno de los días, hacia la medianoche, el faro dejó de funcionar de forma normal. El giro se detuvo, la luz describió lentamente una línea entre la isla Foulness y la antigua fábrica de los Getty, donde se quedó fija unos instantes. La luz cambió del clásico blanco a un verde insalubre. Luego volvió a la normalidad.

Durante ese instante, la neblina se arremolinó sobre la vieja fábrica de los Getty. De allí emergió un sonido indescriptible y perturbador, que se esparció con una velocidad aterradora resonando por las frías y desiertas calles, hasta llegar a los confines más alejados de Deal Hall, de donde recibió respuesta. El sonido estaba cargado de desesperación y malicia. A un nivel que incluso hizo callar a las criaturas de la noche.

No sé qué era, pero habría asustado al más valiente.

Por suerte, yo no soy el más valiente, pero sí, el más inconsciente y tonto. Esperé un par de días para asegurarme de que el ciclo de la neblina volvía a su normalidad y, con el ímpetu que solo te puede conferir el Sr. Macallan, unas tenazas y una linterna, me lancé a la exploración de lo desconocido.

No me juzgues, sé que va en contra de la ley, pero me colé en la antigua fábrica de los Getty. Su interior está congelado en el tiempo, el primer paso en su interior me transportó al pasado. Está tal como debía estar en los años 70 u 80. Parece como si la hubieran cerrado de un día para otro, no se ha recogido nada, todo está tal cual. Preparado para un día más de trabajo.

Busqué la puerta que te dijeron tus padres para acceder al sótano. Después de algunas malas jugadas con la proyección de sombras, que casi me paran el corazón, la encontré. El acceso, la diminuta puerta de hierro forjado que me conduciría a las entrañas de la fábrica. Donde, según tus padres, se guarda el secreto del éxito de los Getty, donde el presentimiento me decía que podría dejar parte de mi cordura, el acceso al más allá del espacio y del tiempo…

Sentía cómo, poco a poco, la herida en el alma que me había hecho la neblina se iba abriendo. Era un dolor crudo y penetrante que iba creciendo a medida que me aproximaba a la puerta.

Iba preparado para forzar la puerta, pero contra todo pronóstico estaba abierta. Al cruzarla, una serie de escaleras descendentes me llevaron hacia abajo, muy abajo. Parecía como un viaje al inframundo, cada vez hacía más y más calor, y la herida me quemaba más y más. El dolor era tan penetrante que apenas podía pensar con claridad.

Después de lo que a mí me pareció una eternidad, llegué a la roca madre. Grandes arcos y columnas de ladrillo sostenían el suelo de la fábrica, a decenas de metros por encima de mí, estas se clavaban profundamente en la piedra negra del suelo.

Deambulé sin destino por el laberinto formado por las columnas, intentando no resbalar con el icor que supuraba de la piedra bajo mis pies. El acre hedor que desprendía se me clavaba en el cerebro y me cegaba la visión.

Pasados unos minutos, que para mí fueron peor que permanecer prisionero en una celda de aislamiento de una prisión de máxima seguridad, escuché cánticos corales. Valiéndome de la penumbra, pude acercarme al origen. Un grupo de encapuchados con túnicas azules, situados en posición de medialuna, realizaban un ritual alrededor de una mesa de piedra negra donde tenían estatuillas grotescas, incienso y un cuerpo inerte abierto en canal.

Después de un instante, fui consciente de que el ritual se realizaba frente a un cuerpo gigantesco, ciclópeo, amorfo, con la piel completamente putrefacta que permanecía inmóvil… Yo respiraba con dificultad, tenía la cabeza embotada, no sé si por los gases desprendidos del suelo o por el dolor de la herida. Estaba fuera de mí, pero te juro que me habló, escuché su voz dentro de mi cabeza. ¡Conocía mi nombre! Me habló de mi infancia, de la familia, y finalmente, cuando ya estaba cruzando el umbral entre realidades, me mostró imágenes… imágenes horribles, imágenes de desesperación y dolor, imágenes que no desearía que contemplara ni mi peor enemigo.

Finalmente me dijo algo inteligible, en una lengua perdida en los eones del tiempo, más o menos decía así:

«Ph’nglui mglw’nafh Cthulhu R’lyeh wgah’nagl fhtagn.»

Hui del lugar lo más rápido que pude, la criatura seguía llamándome: «¡Will, Will!, ¡WIIILL!!!, ¡WIIILL!!, ¡WIIILLL! ¡NO TE PUEDES ESCONDER DE MÍ!»

Desperté a media tarde, tirado en el suelo de mi habitación. Preguntándome si había sido real o no… dudando de la línea que separa la realidad de la ficción, del mundo terrenal del etéreo…

Pero el dolor de la herida que tenía en mi interior, junto con el olor acre que desprendían mis zapatos, me dejó claro… ¡FUE REAL!

He tardado unos días en volver a salir de casa, el alma tenía que sanarse y, además, tenía que borrar las imágenes que esa amalgama había proyectado directamente en mi cerebro.

Últimamente, lo único que me mantiene de pie son los tónicos espirituosos; gracias a ellos he podido alejar de mí las imágenes y pensamientos de desesperación. Soy consciente de que afectarán mi vida, pero la contrapartida es mucho peor, mucho peor.

Me siento perdido, desconcertado, asustado; la desesperación crece día a día en mi interior… no sé qué hacer. Ojalá nunca hubiera ido a esa maldita fábrica, ojalá nunca hubiera regresado al maldito Deal Hall, ya me lo decía mi padre, maldita sea.

No te preocupes por mí, Gerald, mi voluntad es férrea. Llegaremos juntos al fondo de esto. Tenemos que hacerlo por Deal Hall, pero sobre todo por Anabel.

Esta mañana el pueblo estaba revolucionado. El alboroto y mi nariz curiosa me hicieron salir de casa. Vi que la gente se dirigía a los pantanos, parece ser que han encontrado el cuerpo sin vida de Aaron Reelt, uno de los miembros del consistorio. Si no me equivoco, él fue uno de los que a principios de mes tuvo el enfrentamiento …con los Getty. Dicen que, a juzgar por su estado, el cuerpo ha sido devorado por algún animal salvaje.

Tengo un mal presentimiento, creo que lo vi en la fábrica. No estoy seguro…

Un hombre viejo del pueblo enloqueció en medio de la multitud y comenzó a gritar que la serpiente de Essex ha regresado. No sé a qué se refiere. Los demás lo hicieron callar, tratándolo de viejo loco, aludiendo a que es una leyenda del siglo XIX.

Ya me dirás qué información encuentras en el archivo del pueblo, a ver si encuentras alguna referencia a la serpiente de Essex.

¿Qué opinas de utilizar la habilidad extrasensorial de tu hermana? Si no estás de acuerdo, lo entenderé perfectamente.

Por otro lado, ¿crees que puedes usar tu nueva amistad con la hija de los Getty para enterarte de cosas?

Yo me acercaré a este viejo loco a ver qué hay de verdad en sus palabras.

Sé que ahora sonará extraño lo que te diré, pero los niños siempre dicen la verdad y vuestra curiosidad os lleva a compartir información para buscar respuestas.

Ten mucho cuidado, no te arriesgues. Ya has visto lo que me ha pasado a mí.

No podemos bajar la guardia, nuestros enemigos son poderosos y creo que ciertamente están entre nosotros.

Tu amigo y compañero,

W.

Hasta la próxima entrega.

 

Gracias por compartir

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